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¿Cómo leer un libro nuevo cada 10 días?

Leer es una de las actividades más enriquecedoras que podemos hacer. Nos permite ampliar nuestros conocimientos, desarrollar nuestra imaginación, mejorar la forma en como nos expresamos y el cómo comprendemos diversos temas, claro además de que nos orilla a disfrutar de historias fascinantes. Sin embargo, muchas personas no leen tanto como les gustaría, ya sea por falta de tiempo, gusto o simplemente a causa de la carencia de motivación. En este artículo, te voy a dar diversos consejos sobre cómo puedes leer un libro nuevo cada 10 días, siguiendo unos sencillos pasos que te ayudarán a crear una rutina lectora, a mejorar tu velocidad y tu comprensión lectora, y a retener lo que lees. Así, podrás aprovechar al máximo los beneficios de la lectura y convertirte en un lector voraz.

 



¿Te gustaría leer más libros, pero no sabes cómo hacerlo? ¿Te cuesta encontrar el momento adecuado para leer, o te distraes fácilmente? ¿Te aburres o te frustras cuando lees, o se te olvida lo que has leído? Si has respondido que sí a alguna de estas preguntas, no te preocupes, no eres el único. Muchas personas quieren leer más, pero se enfrentan a diversos obstáculos que les impiden hacerlo. Sin embargo, estos obstáculos se pueden superar con un poco de planificación, de práctica y de voluntad. En este artículo, t
e voy a enseñar cómo puedes leer un libro nuevo cada 10 días, lo que equivale a unos 36 libros al año. Para lograrlo, tendrás que seguir estos cuatro pasos:

 

  • Establecer un objetivo y un plan de lectura.
  • Crear un hábito lector.
  • Mejorar tu velocidad y tu comprensión lectora.
  • Retener lo que lees.

 

Estos pasos te permitirán leer más, mejor y con más placer. No importa el tipo de libros que te gusten, ni el nivel que tengas, ni el tiempo que dispongas. Lo único que necesitas es tener ganas de leer y seguir las recomendaciones que te voy a dar.

 

¿Qué es el hábito lector?

El hábito lector es la costumbre de leer con regularidad y de forma voluntaria. Es decir, leer porque te gusta, no porque te obliguen. El hábito lector se forma desde la infancia, pero se puede adquirir o reforzar en cualquier momento de la vida. Tener un hábito lector tiene muchas ventajas, como:

 

  • Mejorar tu vocabulario, tu ortografía y tu gramática.
  • Ampliar tu cultura general y tu visión del mundo.
  • Estimular tu creatividad y tu pensamiento crítico.
  • Relajar tu mente y reducir tu estrés.
  • Divertirte y emocionarte con las historias.

 

Para crear un hábito lector, lo primero que tienes que hacer es establecer un objetivo y un plan de lectura. El objetivo debe ser específico, medible, alcanzable, relevante y temporal. Por ejemplo, como ya lo planteamos en este artículo, el objetivo puede ser leer un libro nuevo cada 10 días, lo que significa leer unos 36 libros al año. Para cumplir este objetivo, tendrás que hacer un plan de lectura con el cual seamos disciplinados y que incluya:

 

  • La selección de los libros que quieres leer, según tus gustos, tus intereses y tu nivel.
  • La distribución del tiempo que vas a dedicar a la lectura, según tu disponibilidad y tu ritmo.
  • El seguimiento de tu progreso y la evaluación de tus resultados, según los criterios que elijas.

 

Un ejemplo de plan de lectura podría ser el siguiente:

 

  • Elegir 36 libros de diferentes géneros, autores y temáticas, que te resulten atractivos y adecuados para tu nivel.
  • Leer una hora al día, dividida en dos sesiones de 30 minutos cada una, preferiblemente por la mañana y por la noche.
  • Llevar un registro de los libros que vas leyendo, anotando la fecha de inicio y de fin, el número de páginas, el título, el autor y un breve resumen o comentario.
  • Hacer una revisión mensual de los libros que has leído, valorando tu satisfacción, tu aprendizaje y tu disfrute.


Este plan de lectura es solo un ejemplo, tú puedes adaptarlo a tus necesidades y preferencias. Lo importante es que sea realista, flexible y motivador, además recuerda no establecer metas demasiado altas ni demasiado bajas, ni te castigues si no las cumples, pues debemos diferenciar el ser disciplinados con el ser auto obligados a leer.

 



¿Qué es la comprensión lectora?

La comprensión lectora es la capacidad de entender lo que se lee, tanto a nivel literal como inferencial y crítico. Es decir, no solo se trata de captar el significado de las palabras y las frases, sino también de interpretar el mensaje del autor, de relacionarlo con tus conocimientos previos y de emitir tu propia opinión. La comprensión lectora es fundamental para aprender, para comunicarse y para disfrutar de la lectura. Sin embargo, muchas personas tienen dificultades para comprender lo que leen, ya sea por falta de atención, de concentración, de vocabulario, de estrategias o de interés. Para mejorar tu comprensión lectora, lo segundo que tienes que hacer es crear un hábito lector. El hábito lector te ayudará a:

 

  • Mejorar tu atención y tu concentración, al evitar las distracciones y focalizar tu mente en la lectura.
  • Ampliar tu vocabulario y tu conocimiento del mundo, al exponerte a nuevas palabras y conceptos.
  • Desarrollar tu memoria y tu capacidad de análisis, al recordar e integrar la información que lees.
  • Fomentar tu curiosidad y tu gusto por la lectura, al elegir libros que te interesen y te diviertan.

 

Para crear un hábito lector, lo que tienes que hacer es leer todos los días, aunque sea poco tiempo, y hacerlo de forma consciente y activa. Es decir, no solo leer por leer, sino prestar atención a lo que lees, reflexionar sobre ello y aplicarlo a tu vida. Para ello, puedes seguir estos consejos:

 

  • Antes de leer, activa tus conocimientos previos sobre el tema, el autor o el género del libro, y formula algunas preguntas o expectativas sobre lo que vas a leer.
  • Durante la lectura, subraya o anota las ideas principales, las palabras desconocidas o las dudas que te surjan, y verifica si se cumplen o no tus preguntas o expectativas.
  • Después de leer, resume o comenta lo que has leído, ya sea de forma oral o escrita, y relaciona lo que has leído con tu experiencia personal o con otros textos que hayas leído.

 

Estas actividades te permitirán mejorar tu comprensión lectora, al estimular tu pensamiento y tu expresión. Además, te harán disfrutar más de la lectura, al hacerla más significativa y personal.

 

¿Cómo es posible leer un libro nuevo cada 10 días?

Leer un libro nuevo cada 10 días puede parecer una tarea imposible, pero no lo es. Todo depende del tipo de libro que elijas, del tiempo que le dediques y de la forma en que lo leas. Si eliges un libro que te guste, que se adapte a tu nivel y que tenga unas 200 páginas, y le dedicas una hora al día, dividida en dos sesiones de 30 minutos cada una, podrás leerlo en 10 días, sin problemas. Pero ¿cómo leer una hora al día, si no tienes tiempo? La respuesta es simple: creando tiempo. Para crear tiempo, lo que tienes que hacer es:

 

  • Identificar los momentos del día en los que puedes leer, como, por ejemplo, al despertarte, al acostarte, en el transporte público, en la sala de espera, en el descanso del trabajo, etc.
  • Aprovechar esos momentos para leer, llevando siempre un libro contigo, ya sea en formato físico, digital o audiolibro.
  • Eliminar o reducir las actividades que te quitan tiempo y que no te aportan nada, como, por ejemplo, ver la televisión, navegar por internet, jugar a videojuegos, etc.


Estas acciones te permitirán crear tiempo para leer, al optimizar tu agenda y priorizar tus intereses. Además, te harán sentir más productivo y satisfecho, al cumplir tus objetivos y alimentar tu pasión.





¿Qué beneficio tendremos al poder leer más rápido?

Leer más rápido es una habilidad que se puede aprender y mejorar con la práctica. Leer más rápido no significa leer de forma superficial o saltarse partes del texto, sino leer de forma eficiente y efectiva, aprovechando al máximo el tiempo y la atención que le dedicamos a la lectura. Leer más rápido tiene muchos beneficios, como:

 

  • Ahorrar tiempo, al poder leer más libros en menos tiempo, o leer el mismo libro en menos tiempo.
  • Aumentar la comprensión, al poder captar mejor la idea global y los detalles del texto, y evitar la pérdida de información o la distracción.
  • Mejorar la memoria, al poder retener más información y recordarla con más facilidad, al tener una mayor conexión entre las ideas.
  • Potenciar el disfrute, al poder leer con más fluidez y sin esfuerzo, y sentir más placer y satisfacción por la lectura.

 

Para leer más rápido, lo tercero que tienes que hacer es mejorar tu velocidad y tu comprensión lectora. La velocidad y la comprensión lectora están relacionadas, ya que ambas dependen de factores como el vocabulario, la estructura del texto, el propósito de la lectura, el nivel de interés, etc. Para mejorar tu velocidad y tu comprensión lectora, puedes seguir estos consejos:

 

  • Amplía tu vocabulario, leyendo libros de diferentes temas, niveles y estilos, y consultando el diccionario cuando encuentres palabras desconocidas.
  • Mejora tu visión periférica, leyendo por grupos de palabras, no por palabras sueltas, y evitando volver atrás o mover los ojos de forma innecesaria.
  • Aumenta tu concentración, leyendo en un lugar tranquilo, cómodo y bien iluminado, y eliminando las posibles fuentes de distracción o ruido.
  • Adapta tu velocidad, según el tipo de texto, el nivel de dificultad, el objetivo de la lectura y tu estado de ánimo, y varía el ritmo según la importancia o el interés de cada parte.

 

Estas técnicas te permitirán leer más rápido, sin perder la comprensión ni el disfrute. Además, te harán sentir más confiado y orgulloso, al ver que puedes leer más y mejor.



¿Cómo será posible retener las lecturas?

Retener las lecturas es la capacidad de recordar lo que se ha leído, tanto a corto como a largo plazo. Retener las lecturas es importante, ya que nos permite consolidar el aprendizaje, aplicar los conocimientos, compartir las opiniones y disfrutar de los recuerdos. Sin embargo, muchas personas tienen problemas para retener lo que leen, ya sea por falta de interés, de repetición, de organización o de conexión. Para retener las lecturas, lo cuarto que tienes que hacer es retener lo que lees. Retener lo que lees te ayudará a:

 

  • Reforzar tu memoria, al almacenar y recuperar la información que lees, y evitar el olvido o la confusión.
  • Ampliar tu conocimiento, al relacionar lo que lees con lo que ya sabes, y crear redes de significado y asociación.
  • Expresar tu opinión, al valorar lo que lees, y emitir juicios críticos y argumentados.
  • Revivir tu experiencia, al recordar lo que lees, y sentir de nuevo las emociones y las sensaciones que te provocó la lectura.

 

Para retener lo que lees, lo que tienes que hacer es repasar, organizar, conectar y evaluar lo que lees. Para ello, puedes seguir estos consejos:

 

  • Repasa lo que lees, al terminar cada capítulo, cada sesión o cada libro, y haz un resumen o un esquema de las ideas principales y secundarias.
  • Organiza lo que lees, usando diferentes recursos, como fichas, mapas mentales, tablas, gráficos, etc., y clasifica la información según categorías o criterios.
  • Conecta lo que lees, con tus conocimientos previos, con otros textos que hayas leído, con tu experiencia personal o con la actualidad, y busca similitudes o diferencias.
  • Evalúa lo que lees, dando tu opinión sobre el contenido, el estilo, el mensaje, el autor, etc., y justificando tus puntos de vista con ejemplos o argumentos.

 

Estas actividades te permitirán retener lo que lees, al facilitar el proceso de memorización y comprensión. Además, te harán disfrutar más de la lectura, al hacerla más profunda y personal.

 

En conclusión, leer un libro nuevo cada 10 días es un objetivo que se puede lograr, si se sigue un plan de lectura adecuado, se crea un hábito lector, se mejora la velocidad y la comprensión lectora, y se retiene lo que se lee. Estos pasos te permitirán leer más, mejor y con más placer, y aprovechar al máximo los beneficios de la lectura para tu mente, tu cultura y tu vida. Leer es una actividad maravillosa, que te abre las puertas a un mundo de conocimiento, de imaginación, de emoción y de diversión. No dejes de leer, y verás cómo tu vida se transforma. ¡Feliz lectura!